martes, 16 de abril de 2013

La "democracia" venezolana


Eva Golinger, quien asesoró al difunto Presidente, Hugo Chávez, habló en CNN acerca de la democracia venezolana y de la inclusión de las personas más necesitadas. Elogiaba, en el programa Amanpour, al chavismo y a su forma de gobernar. Raramente, y lo digo en sentido irónico, Nicolás Maduro pone de ejemplo en el mundo a la democracia venezolana y su sistema electoral, afirmando que es el más transparente del mundo sin lugar a prácticas corruptas. Sin embargo hay que recordar que el CNE, que es controlado por el chavismo en pleno, no avaló el acompañamiento de la OEA. Sin embargo, volviendo al punto principal de este escrito, no se puede hablar de democracia en Venezuela por las siguientes razones:

Eva Golinger, a quien Chávez llamó "la novia de Venezuela"


Cuando se habla de un estado democrático, se presupone que hay libertad de expresión. En Venezuela, durante los 15 años de mandato chavista, fueron cerradas más de 63 estaciones de radio y televisión. La más sonada fue la de Radio Caracas Televisión que, de forma arbitraria y sin que la cadena tuviera algún tipo de oportunidad para defenderse, fue clausurada. De igual forma las constantes amenazas de cierre a Globovisión, reconocida por su oposición al gobierno, se ha convertido en una obsesión para el chavismo. Si no es viable el cierre, Globovisión puede ser comprada por Juan Domingo Cordero, quien es conocido por su afinidad con el oficialismo. Hasta ahora ha sido una murmuración y el Presidente de Globovisión, Carlos Zuloaga, ha desmentido los rumores.

Nicolás Maduro, Presidente de Venezuela, heredero del chavismo.

Se habla de un estado democrático cuando hay separación de los poderes del estado y de sus órganos autónomos. En Venezuela, esta premisa es inviable. En 2010, el Presidente Chávez fue facultado por el Congreso, de mayoría oficialista, para legislar durante un año. Se habló de una "ley habilitante" en donde podía ejercer la censura a las redes sociales y la internet. Además, Chávez y su gobierno controlaba la empresa más grande y la que más genera dividendos producto del petróleo PDVSA, el cual después de su muerte, se sigue exportando petróleo a los países afines al "socialismo del siglo XXI", como lo son Cuba, Argentina, Bolivia y Nicaragua.

En Venezuela, no se puede hablar de democracia por las razones anteriormente mencionadas. Es una utopía, por lo que acaba de suceder en las elecciones; hablar de un estado garante de los derechos de quienes no están de acuerdo con la forma de gobernar por parte del oficialismo. Los organismos estatales están controlados por los chavistas, como consecuencia de lo anterior, no se puede hablar de un ejercicio democrático de oposición; piedra ángular de cualquier estado democrático. Al hermano país, le espera un futuro sombrío, lleno de incertidumbre.

Nota: A todos los que nos visitan, en el marco del Festival Vallenato, les pedimos disculpas por la inseguridad, el mal estado de las vías, la movilidad y el pésimo sistema de transporte público.



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